El merengue típico suma nuevas voces en la escena joven
Conjuntos formados por músicos menores de 25 años devuelven el acordeón a la tarima urbana sin perder la raíz folclórica.

El acordeón vuelve a sonar fuerte en tarimas urbanas de la mano de conjuntos formados por músicos menores de 25 años. El movimiento no aspira a modernizar el género: aspira a sostenerlo con sus reglas.
Las nuevas agrupaciones defienden la rigurosidad del típico —el güira marcada, el bajo clavado en tierra— pero lo colocan en contextos escénicos pensados para una audiencia joven.
- Festivales mensuales de «típico joven» en la capital y Santiago.
- Escuelas de acordeón comunitarias formando a los próximos ejecutantes.
- Alianzas con grabadoras emergentes para el registro de nuevas producciones.
Los referentes mayores del género observan con beneplácito la movida. «El típico no se muere, se turna», resume uno de los veteranos consultados.


